JAKASIÑA CENTRO DE ESTUDIOS SOCIOCULTURALES Y ACCION COMUNITARIA. Integrado a la Red Iberoamericana por los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Asociación Mundo Solidario. (De España para Latinoamérica)
   
  Centro de Estudios Jakasiña
  “DISCURSOS Y PRÁCTICAS CULTURALES DE LA COSMOVISIÓN ANDINA EN ESTUDIANTES DE TRABAJO SOCIAL”
 

 

“DISCURSOS Y PRÁCTICAS CULTURALES DE LA COSMOVISIÓN ANDINA EN ESTUDIANTES DE TRABAJO SOCIAL (1) Reconstruyendo Identidad Cultural

"DISCOURSES AND CULTURAL PRACTICES OF THE ANDEAN WORLDVIEW IN STUDENTS OF SOCIAL WORK (1) “ Reconstructing Cultural Identity"

MAMANI GARECA Víctor Hugo y Equipo (2)

Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales – Universidad Nacional de Jujuy Unidad de Investigación Semiótica en Ciencias Sociales (UISCS- Res.267/11)
Centro de Estudios Jakasiña.Jujuy.Argentina

Resumen
El presente trabajo da cuentas del proceso de investigación colaborativa vivenciado por los autores docente y estudiantes de Trabajo Social en la Provincia de Jujuy, Argentina, descendientes de los pueblos originarios que habitaron el Qollasuyo, previo a la llegada de los conquistadores. El objetivo es conocer las representaciones, interpretaciones y construcciones semánticas de nuestros antepasados vivos, reconstruir y nuestra identidad cultural y posicionarnos críticamente en el campo social e institucional. Desde el construccionismo social (investigación colaborativa) con recursos como el conversatorio, diálogos generativos, observaciones participantes, historias de vida, abrimos posibilidades y formas de pensarnos a nosotros mismos, de investigarnos y reencontrarnos con nuestras raíces culturales de los pueblos del Qollasuyo. Reconstruimos nuestro pasado, comprendimos nuestra circunstancia presente y tomamos en nuestras manos el futuro. Somos protagonistas en el proceso de poner en palabras nuevas construcciones y promover en nuestros compañeros un posicionamiento crítico en lo social y difundir la preexistencia, la existencia organizada y autoconciente de nuestros pueblos originarios. Somos capaces de luchar por el reconocimiento de nuestros derechos desde diferentes ámbitos, entre ellos el ámbito académico. Nuestros pueblos originarios y sus descendientes no somos objeto de estudio de una olvidada y muchas veces distorsionada historia, sino que somos presente, estamos vivos y luchando por nuestros derechos.
Palabras Claves: Discursos. Prácticas. Identidad Cultural. Construccionismo Investigación Colaborativa. Cosmovisión Andina
 
Summary
This paper gives accounts of the process of collaborative research by authors experiential teaching and students of Social work in the province of Jujuy, Argentina, descendants of indigenous peoples that inhabited the Qollasuyo, prior to the arrival of the conquistadors. The goal is knowledge representations, interpretations and semantic constructs of our ancestors alive, rebuilding and our cultural identity and position ourselves critically in the social and institutional fields. From social constructionism (collaborative research) with resources like the conversatorio, generative dialogues, participating observations, life stories, open possibilities and ways of thinking to ourselves, we investigate and reconnect with our cultural roots of the peoples of the Qollasuyo. We rebuild our past, understood our present circumstances and take the future in our hands. We are protagonists in the process put into words new constructions and promote in our colleagues a critical position in the social and disseminate the pre-existence, the organized existence and self-conscious of our peoples. We are able to fight for the recognition of our rights from different areas, including academia. Our native peoples and their descendants are not object of study of one forgotten and often distorted history, but that we are present, we are alive and fighting for our rights.
Key words: Discourses. Practices. Cultural Identity. Constructionism. Collaborative research. Andean Worldview


1. INTRODUCCIÓN
El presente trabajo da cuentas del proceso de investigación colaborativa vivenciado por quienes somos autores; docente y estudiantes de Trabajo Social en la Provincia de Jujuy, Argentina. La mayoría descendientes de los pueblos originarios que habitaron el Qollasuyo, previo a la llegada de los conquistadores. Jóvenes jujeños que emigramos a la ciudad en busca de oportunidades educativas, carreras cortas y con rápida salida laboral. Nos incorporamos a la universidad pública, universidades privadas, institutos terciarios privados y estatales, provenimos de las regiones de Quebrada-Puna (Cordillera) y de las Yungas (Selvas) en tanto que otro porcentaje mayor somos de la capital jujeña. Comenzamos un proceso de incorporación de contenidos y hábitos de estudio, nuevas compañías, prácticas y modos de relación se tejen, emergen diferencias y acuerdos con compañeros y docentes. Vamos incorporando capitales sociales, culturales y simbólicos, siempre desigualmente distribuidos al decir de Pierre Bordieu. (Von Sprecher, 2007, pp. 42-45) En este campo interaccional sucede que “…a veces ocultamos lo que somos, lo que pensamos, por temor a la discriminación y llegamos a perder algo muy valioso, nuestra identidad cultural y caemos en el hecho de desvalorizar lo que somos, lo que nos enseñaron, nuestras costumbres. Nuestra sabiduría se va desvaneciendo poco a poco, a tal punto, que no nos acordamos quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos. Así nuestras tierras, nuestras tradiciones, van siendo enterradas por nuestra propia –negación e- indiferencia y de lo nuestro va quedando, nada. Entonces, muchas veces ya no regresamos a nuestros lugares de origen, porque no tiene nada que ofrecernos, más que únicamente nuestras raíces culturales. Pero una vez introducidos en este mundo urbano - institucional, académico- ya difícilmente podemos salir para continuar siendo aquel que ayer fue alguien, en la más rica cultura y que ahora no nos reconocemos” (Gutierrez, 1999, p.11)

1.1. Construcción del Objeto
Profundizando el Socioconstruccionismo propuesto por Natalio Kisnerman (1998), leímos los “paradigmas” conocidos del mundo académico cotidiano. “Paradigmas” como visiones sobre el mundo, modos de explicar, de estar y transformar el mundo que habitamos, y nos preguntamos: “antes de la conquista de América ¿habían paradigmas o algo que se le parezca?, ¡Pues claro que si!, existían cosmovisiones del mundo de los Mapuches, de los Guaraníes, de los Tobas, y en nuestra provincia tenemos la cosmovisión Guarani, y Kolla predominantemente. Cosmovisiones que significaban, vivir, sentir y estar en el mundo transformándolo. Emergieron nuevas preguntas: ¿Cómo nos relacionamos con esa cosmovisión del mundo?, ¿Qué sabemos y practicamos de ellas?, ¿Cómo las practicamos?, ¿Las tenemos presentes, nos identificamos con ellas o no, las recordamos, las respetamos, las ignoramos, las ponemos en palabras o las silenciamos?, ¿Como describiríamos lo que nos ocurre en la vida académica y en el movimiento de “la ciudad” en relación a esa cosmovisión?, ¿cómo visualizamos nuestra identidad cultural?. Nueve de diez protagonistas de nuestros conversatorios poseen raíces o son descendientes de pueblos originarios andinos, incluso del hermano país de Bolivia y la gran pregunta fue: ¿Qué discursos y prácticas culturales de la cosmovisión andina se encuentran presentes en nosotros estudiantes de Trabajo Social en San salvador de Jujuy?

1.2. El Objetivo
Conocer las representaciones, interpretaciones y construcciones semánticas de nuestros antepasados vivos, reconstruir y valorar nuestra identidad cultural como descendientes de pueblos originarios que formaron parte del Qollasuyo y posicionarnos críticamente en el campo social e institucional. Es necesario rescatar, valorar y validar lo que los protagonistas (abuelos, padres, nosotros como equipo) vivimos, hacemos, interpretamos y percibimos respecto a nosotros mismos, en relación a la cosmovisión andina. Acercarnos a la propia experiencia desde nuestra narrativa, es acceder a las creencias y valores que definen los significados que orientan y determinan nuestra particular forma de sentir, pensar y actuar.
 
1.3. Fundamento del Estudio
Nos investigamos porque: - encontramos un tiempo y un espacio donde leer, reflexionar y profundizar nuestro interés por el construccionismo social al que adhirió en los últimos años de vida, Natalio Kisnerman. - hicimos un desvío conversacional hacia nosotros mismos, hacia nuestra historia, nuestros discursos y nuestras prácticas culturales como descendientes de los pueblos originarios andinos. Conversando fuimos deconstruyendo y reconstruyéndonos. - encontramos un tiempo y un espacio alternativo al espacio académico donde el cum versare (al decir de muchos) no es científico. No será científico, pero es un modo particular de vivir juntos, coordinando el hacer y el emocionarse (Maturana, 2004, p. 86) Conversar es constructor de realidades. - coincidimos con John Shotter (1993, p.9) en que la conversación no es solo una de las muchas actividades que desarrollamos en el mundo. Por el contrario nos constituimos y constituimos nuestros mundos en la actividad conversacional. Esta es fundante para nosotros” - estamos y vivimos en lo que decimos y narramos, abrimos nuestras mochilas culturales con nuestras costumbres, tradiciones, creencias, alegrías y tristezas.. - siguiendo la huella de los abuelos, recorremos nuestros mundos de vida. Nos encontramos con nuestra identidad cultural, nuestros saberes y ancestros. - abrimos posibilidades y formas de investigar-nos conversacionalmente y construir nuestro pasado, para comprendernos en nuestra circunstancia presente y tomar en nuestras manos nuestro futuro. - existió una cosmovisión del mundo antes de la Conquista de América y aun se encuentra presente en muchas de nuestras prácticas culturales actuales y son silenciadas por vergüenza, miedo a la descalificación o a la invisibilización del sistema imperante en la academia. - coincidimos con la Dra. Nimia Ana Apaza (3) al pensar la identidad de nuestros pueblos originarios como derecho humano fundamental y mirar críticamente los senderos de la conquista, la colonización. Cuando a un pueblo se le quita la vida es genocidio y cuando a un pueblo se le roba sistemáticamente su identidad cultural: “etnocidio”, significa que a un grupo étnico colectiva o individualmente se le niega su derecho a disfrutar, desarrollar y transmitir su propia cultura y su propia lengua, esto es una forma extrema de violación masiva de los derechos humanos, particularmente del derecho de los grupos étnicos al respecto de su identidad cultural. - el genocidio comienza con las primeras incursiones y avances de los españoles en nuestras tierras cuando se funda Buenos, las distintas campañas colonizadoras. Aumenta cuando se organiza el país y se dicta la Constitución Nacional de 1853, en el genocidio se destaca la Campaña al Desierto del General Roca para conquistar la zona de pampas, pobladas por mapuches, la campaña a los tobas en el nordeste, todas con grandes matanzas. En la Patagonia del siglo XIX, ingresaban los europeos a cazar focas y otros animales, exterminando a los pueblos Aoniken (Tehuelches) y Shelknam (onas), los que finalmente fueron casi extinguidos por las enfermedades que traían los blancos y fundamentalmente por la pérdida de las tierras (Apaza, 2006, p.1) - el etnocidio esta en los antecedentes de nuestra Constitución Nacional, los convencionales decidieron que había que convertirnos al catolicismo para hacernos más mansos y poder quitarnos las tierras. Se implementa como política de estado, privarnos de nuestra espiritualidad ancestral. - desde la educación también se usurpa la identidad cultural, política que comienza con Sarmiento y su libro Civilización y Barbarie, donde los pueblos originarios, somos la barbarie y los conquistadores la civilización. - lamentablemente los objetivos del Programa de Apoyo a la Educación Intercultural Aborigen NO SE CUMPLEN,…hasta la fecha- en la Provincia de Jujuy- el vocablo “intercultural” esta de adorno. (Instituto Qheshwua JujuyManta, 2004, 96) - invisibilizar nuestra cultura es invisibilizarnos a nosotros mismos, ocultar y olvidar a nuestros abuelos, a callar por vergüenza de lo que somos o temor a ser simplemente ignorados y discriminados. - estamos construyendo un posicionamiento social desde donde defender nuestro derecho a la identidad cultural, como derecho humano fundamental.

1.4. Referencias Conceptuales
Tomamos el concepto semiótico de cultura propuesto por Geertz (1987) citado por Juan Agüero (2009, p. 46) como una trama de significaciones tejidas por los hombres, estructuras de significaciones socialmente establecidas, en virtud de las cuales la gente hace determinadas cosas. Sistemas en interacción de signos interpretables, en un contexto dentro del cual pueden describirse ciertos fenómenos de manera inteligible. Cultura como proceso activo de construcción de significados y de disputas de ciertos actores sociales por los símbolos y significados constitutivos de la vida social de un grupo humano en un momento histórico específicamente situado. El concepto de cultura es dinámico, negociable y en proceso de discusión, aprobación y transformación (Idem, p.48) Dolores Juliano (1998, p.33) propone una concepción dinámica y dialéctica de la cultura e identidad. Identidad cultural como estrategias de interrelación y como tales, modificables, hablamos de elementos constitutivos dinámicos y no estáticos. Propone una idea dinámica de cultura, donde todas están atravesadas por contradicciones internas y donde no existe la presunta homogeneidad o armonía interna que sostenían los funcionalistas. No existe ninguna cultura sin conflictos internos. Juliano busca superar las concepciones multiculturalistas de yuxtaposición que llevan a la construcción de ghetos, pues una sociedad múltiple puede ser una sociedad escindida: los tobas aquí, los guaraníes allá, los kollas más allá. Esta mirada llevaría a la construcción de barreras interétnicas y enfrentamientos. Juliano propone una concepción interculturalista, construcción que parte de la idea de que las distintas culturas tenemos elementos que aportar, nos podemos enriquecer mutuamente. Una sociedad es tanto más rica, mas viva, más pujante en cuanto sea capaz de abrigar en su seno mayor número de propuestas alternativas que se enriquezcan mutuamente. Para el informante javanés de C. Geertz “ser hombre es ser javanés”, nos recuerda Ana María Gorosito (1998, p.102) y dice que adquirimos identidad con la incorporación satisfactoria de un modo particular de significar la realidad y sin duda esa identidad tiene un protocolo de expresión pública, diferente de otro de expresión privada o de tantos otros como tipos de situaciones marcadas socialmente son posibles, dentro de ese microcosmos cultural. Silvana Martínez (2009, p. 285) sostiene que los procesos identitarios implican juegos de reconocimiento que se presentan como relaciones de poder. Al construirse desde y en un sistema relacional, las identidades se constituyen interna y externamente, mediadas por el lenguaje, los medios de comunicación, las leyes entre otros, que reflejan el reconocimiento social que tienen los sujetos. Como señala Stuart Hall (2003) citado por Martínez, las identidades se construyen dentro y no por fuera del discurso, “tenemos que entenderlas como producidas en localizaciones históricas e institucionales específicas, dentro de formaciones discursivas y por medio de estrategias enunciativas específicas” La Cosmovisión Andina es una forma de ver, de sentir, de expresar, vivir y transformar el mundo. La percepción es comunitaria, nadie puede ir fuera de. Tenemos una premisa “que todos vayamos juntos, que nadie se quede atrás, que todos tengan todo y que a nadie le falte nada” La cosmovisión andina es la cultura de la vida, que cuida la vida y proyecta la vida, emerge como una profunda convicción de que si hacemos daño a alguien, estamos haciendo daño al conjunto, por eso tenemos que cuidarnos todos. (4) Tupakusi C. Calizaya (2009, p.1) refiere “todas las culturas tienen una forma de ordenar y organizar las cosas y los seres vivos de su entorno natural. A esta forma de organizar la cultura europea llama cosmovisión; como resultado de una manera de relacionarse con el otro (mundo que esta fuera de él) El fundamento básico de la racionalidad occidental tiene un carácter objetivo porque todas las cosas que le rodean están fuera de él, son lo concreto, son los recursos naturales o el medio ambiente que le rodea; El Cosmos y la naturaleza para él no son parte suya. El, es el sujeto y lo otro, es el objeto” Nosotros no vemos a la Pacha (tierra) no vemos (de visión) todo lo que está en este tiempo y en este espacio (el mundo); nosotros lo sentimos (sentimiento) porque es parte fundamental de nosotros mismos, puesto que nosotros somos parte de la Pacha. Calizaya habla de un cosmosentimiento andino, nosotros al relacionarnos con la Pacha, no la vemos con los ojos de la razón sino la percibimos con los ojos del sentimiento. Es acercarse con respeto a nuestros abuelos vivos de la comunidad y escucharlos, es hablar con los hermanos animales, es agradecer a las hermanas plantas por los servicios y beneficios recibidos en la relación del ayni complementario. Es convivir, es compartir la anata, la fiesta de la vida en la cosecha o en la siembra o cuando celebramos la tierra en plena madurez. Vivir con el cosmosentimiento es agradecer la vida cuando seleccionamos la semilla, la fortaleza del próximo ciclo de vida (Idem, p.3.) Rigoberta Menchú, en su reflexión inicial para el libro Historia y Cosmovisión Indígena (Fondo Indígena, 2007) afirma que “la cosmovisión de los indígenas se fundamenta en su relación con la madre tierra y la madre naturaleza” La idea e imagen del cosmos involucra el principio de que todo está relacionado, todo se complementa y todo debe ser recíproco, este principio ordena el cosmos, además de mantenerlo en equilibrio dinámico, por lo que romper este equilibrio implica una catástrofe (Idem, pp.53-57) Nos concebimos como sujetos conversacionales, narrativos y no cognitivos o racionales. Somos un entramado de historias, nos narramos unos a otros. Así las narraciones que de niños escuchábamos de nuestros adultos, abuelos y maestros, viabilizaban nuestra forma de ser en el mundo, nos conectaron/ban con la orientación y el sentido del mundo vigente, nos conferían sentido de pertenencia. Somos “contadores” de extensos relatos sobre diferentes dimensiones de nuestras vidas. “Posiblemente por su cotidianidad, los relatos sirven también como medios críticos a través de los cuáles nos hacemos inteligibles en el seno del mundo social” (Cañón Ortiz, 2005, p.242) “El lenguaje, es un dispositivo de relación, pues no solo describe la realidad, sino que ayuda a comprenderla y transformarla” (Idem, p.243) Joseph Seguí (2004, p.4) cita a John Shotter (1999ª, 1999b), “la actividad cotidiana del humano se da en una práctica de múltiples interacciones dialógicas que implican una responsabilidad hacia la alteridad de los demás. Dicha práctica es, en la mayor parte de las ocasiones, no pensada, espontánea y muy compleja. Su análisis nos evidencia puntos de vistas sobre construcciones cognitivas y el comportamiento de los sujetos en la vida cotidiana” El desafío, es construir prácticas como permanentes procesos de reflexión en acción como dice Donald Shön (1996, pp.183-212) Las lógicas hegemónicas y populares, se materializan en el campo de lo social fundamentalmente en prácticas sociales. Prácticas como conjunto de actividades habituales, que un sector de la sociedad expresa en discursos, actitudes, acciones con sus instrumentos y recursos disponibles, (muchas veces de arraigo ancestral y aceptadas comunitariamente) respondiendo a sus necesidades concretas.

2. METODOLOGIA Y RECURSOS DE CONOCIMIENTO

Nuestro enfoque epistemológico es el Construccionismo Social (Gergén, 1996,p.11) como un abanico de diálogos, donde todo contribuye en la fase deconstruccionista (Cisneros-Puebla, 2007, p.66) como “movimiento” intelectual con elementos teóricos en progresión, laxo, abierto y con contornos cambiantes e imprecisos, más que como una doctrina teórica fuertemente coherente y estabilizada (Ibáñez, 2003, p.157) El saber, la razón, la emoción, la moralidad no residen en la mente del individuo, sino en las relaciones (Gergén, 2006, pp.48-49) Protagonizamos un estudio cualitativo, exploratorio-descriptivo donde somos influido por nuestro entorno, creencias, valores, actitudes, etc., accedemos a las descripciones que realizamos, conociendo nuestras vivencias y las distinciones que hacemos como significativas en un determinado tiempo y espacio, el cual es manifestado dentro del grupo “en un proceso transformativo” (Niemeyer, 2004, p.11) Los tres conceptos centrales que articulan la propuesta, son el lenguaje, la relación y la cultura (Perdomo Giraldo, 2002, p.8) y el Grupo Reflexivo de Andersen (1994) se constituye en una de nuestras fuentes estratégicas. Asumimos una postura crítica desde las metodologías narrativas, realizamos recuperaciones “polifónicas”, ampliamos perspectivas en un multiverso descriptivo y establecemos nuevos procesos de investigación, según lo que (Gergen, 1998) denomina “colaboración investigativa”. Solo es posible investigar-nos, si somos nosotros quienes narramos la propia historia. Es decir protagonistas en la interacción y el lenguaje de los procesos sociales y culturales concretos que pretendemos comprender desde adentro, tierra adentro. Movilizamos una metodología intercultural, situada histórica, social y culturalmente, generando. No somos “presentadores” de informes de resultados solamente, sino que asumimos la propia versión y posición como perspectiva enriquecedora de la realidad que estudiamos y de la que formamos parte. Hacemos presencia y vivimos en lo que investigamos. Los investigadores (once) nos constituimos como muestra no probabilística (de tipo accidental o de agrupamiento casual y de fácil acceso) (Yuni y Urbano, 2003, p.21) y trabajamos desde la conversación y con el conversatorio como recursos de conocimiento (Mamaní, 2010, p.1) Nos enriquecemos en perspectiva dialógica, generativa y transformadora, siguiendo a Dora F. Schnitman (2008, pp.34-35) Utilizamos también; observaciones participantes autobiografías, historias de vida, material fotográfico, hemerográfico, audiovisual distinguiendo y analizando imágenes, discursos que evocaron y activaron reflexiones y sensaciones profundas (Scribano, 2008, p. 253) sobre nuestras raíces.

3. RESULTADOS Y DISCUSION

3.1. Discursos y prácticas culturales de la cosmovisión andina (síntesis)

a) “Prácticas Culturales de Protección con símbolos u objetos a los que le atribuimos significados, transmitidos de nuestros mayores, para un buen vivir”

Recorrimos este camino recordando y resignificando prácticas con objetos cargados de diversos significados para nosotros y nuestros ancestros mayores, como los “atajos”, un trozo de pan en los bolsillos, el ajo o una ristra de ajo colgada en la puerta, una cinta roja o hilos de colores, los sahumerios, el puñal debajo de la cama, la tijera colgada en forma de cruz, detrás de la puerta, el “trenzado de 7 hilos o el lazo” para ahuyentar malos espíritus, “para ahuyentar el mal de la envidia, la bronca o el odio de otros/as hacia uno, porque quieren que te vaya mal o que no progreses, cuando te engualichan a vos y a la familia” Recordamos algunas prácticas como la de levantar la ropa de los bebés (de la soga) antes de que les caiga el rocío o sereno de la tarde-noche. Esto para que el bebe duerma bien, es decir que el viento no se lleve el anima del bebe y llore toda la noche como en el caso del susto. Prácticas de sahumar todos los meses de agosto o cuando se tenga fe para hacerlo evitar las malas energías, prácticas de dar de comer a la pachamama (madre tierra), pedirle permiso y dar gracias a la tierra para que nos ayude a progresar y que no nos lleve (muerte) La práctica de elaborar ofrendas (pan casero en formas de escaleras, palomas, cruces, ángeles, etc.) y brindarlas a nuestros santos difuntos como una forma de tenerlos presentes en nuestros hogares y visitarlos en el cementerio, prácticas de “leer” las hojas de coca para visualizar el futuro o prevenir situaciones no deseadas, saber qué nos pasa o pasará. Acudir a los curanderos para curarse del mal aire, las sopladuras, las aykaduras o del susto (pues al bebé se le va el hambre, tiene vómitos y diarrea, fiebre, le invade la pereza para todo, se siente débil, hasta puede morir. Para esto no hay jarabes ni pastillas, solo la curan los curanderos (Maidana y Ramos, 2000, p.16) También conversamos de las limpias personales o de las casas que hacen los curanderos o en algunos casos alguien de la familia. En éstas prácticas resultan comunes el uso de la basura de las cuatro esquinas de la casa, plantas aromáticas como la ruda o el romero, la limpia con alumbre, la protección con el ajo, velas, cigarrillos, alcohol, incienso, agua bendita, agua de clavel serenado, hilos de colores, hojas de coca. También recordamos como en nuestra cultura se presta atención a la presencia de mariposas negras en el hogar, al aullido de los perros, “ellos avisan de cosas feas que pueden pasar”

b) Prácticas Culturales de Atracción de suerte, de salud, desde símbolos cuyo significado nos fuera transmitido por nuestros mayores.
Así como existen objetos de protección, también encontramos en nuestros conversatorios el uso de objetos que atraen la suerte, la salud y el vivir bien. En esta categoría rescatamos la quinua que se reparte en oportunidad de dar de comer a la tierra, los dueños de casa reparte para que los invitados las guarden en los bolsillos, llamando a la abundancia. Por otro lado llegamos a la creencia de que la billetera siempre debe llevarse en el lado izquierdo, para que no se quede sin dinero. Del mismo modo, conversamos sobre los “atajos para la suerte”, que incluye la atracción de dinero, mujeres, etc. Desde otra experiencia un miembro del equipo habló de la suerte que trajo para su negocio, un caparazón de quirquincho, a quien aun después de muerto le sigue creciendo el pelaje, signo de vivir bien y progreso. Dialogamos sobre el uso de los sahumerios y las preferencias al elegirlos de acuerdo a la necesidad, sahumerios con símbolos de autos, de casa, dinero. Cada sahumerio tendría el poder de satisfacer el deseo o necesidad del dueño de casa. Las “chayadas” de casas o vehículos son prácticas de búsqueda de bienestar, deseos que el auto no choque, que funcione bien al servicio de los dueños y la familia. En este orden también en algunos casos se mencionó “las flechadas”, que se organizan con invitados especiales que representan el deseo “que sea en buenahora” la inauguración de la nueva vivienda. En el caso del rutiado (primer corte de cabello a los niños) en la ceremonia que se realiza, los padres del niño entregan a los invitados trenzas confeccionadas con el cabello del niño, anudada con una cinta roja. Ello significa que trae suerte al que la porte (Mamaní, 2009, pp.193- 201) También se habló de la “herradura” en las puertas de las casas. Y en lo que respecta a las prácticas de búsqueda de salud, siempre está presente el curandero como recurso terapéutico para situaciones como la manteada, la tiricia, ursuelos, empachos, problemas de piel. En esta instancia emergen como objetos significativos la quinua, los cabellos de un “angelito” con las cintas rojas, el lugar izquierdo donde colocar la billetera, los sahumerios y los símbolos que estos poseen (casitas, billetes, autos, etc.) Conversar sobre el vivir bien desde las prácticas de protección y de atracción nos llevaron por caminos impensados y la categoría con la que continuaremos nuestro trabajo de investigación durante el período 2011, será:
“c) Imágenes y Prácticas Culturales relacionadas con la salud, la enfermedad y la muerte”

3.2. La práctica de nuestro Conversatorio.
Tiempo y espacio, donde desarrollamos un proceso dialógico autónomo. Intercambio y crecimiento mutuo, en un encuentro que se va construyendo en la medida que nosotros, los conversantes decidimos “qué, cómo y cuando se habla”. Aportamos desde nuestros equipajes personales y socioculturales, desde nuestras historias, saberes y emociones. Intercambio de palabras, significados, interpretaciones, acuerdos y desacuerdos. Integrado por un grupo de personas que nos convocamos y permanecemos por un interés común, desarrollamos un tipo de investigación colaborativa y transformadora, práctica conversacional donde priorizamos un diálogo crítico y reflexivo. Nos transformamos en conversantes y observadores al mismo tiempo, como decidores del rumbo y dirección de la propia practica conversacional. Su objetivo es fomentar y promover el diálogo ameno, cálido, afectivo, que lleve a los conversantes a la reflexión crítica más que a exigir y evaluar conocimientos sobre un tema o problema. Seguimos la huella de nuestros pensamientos y sentimientos puestos en palabras, ellos nos llevan a “estar en lo que se habla”, a que los conversantes comuniquemos nuestras reflexiones admitiendo o no las reflexiones de los otros, surgiendo un abanico de visiones, concepciones, representaciones, ideas, opiniones. También se orienta a que cada conversante, de manera silenciosa, tensione en su interior, entre lo que se dice y lo que él piensa y siente. Ello no quita que emitamos planteos teóricos, críticas, dudas, replanteos, reformulaciones, es decir que construyamos un diálogo educativo. El propósito es construir juntos, encuentros conversacionales que faciliten el reconocimiento y desarrollo de los propios recursos y generen oportunidades, alternativas y nuevos caminos en nuestras vidas. El conversatorio como construcción dialógica es un camino para reconstruir los centros de experiencia de los conversantes “Podemos llamar “creación dialógica” a la construcción gradual en el tiempo, de innovaciones múltiples mediante el dialogo reflexivo y aprendizaje conversacional en grupos humanos. Estos procesos se caracterizan por construir lo inédito, expandir, reciclar y recuperar lo existente. En el desarrollo del proceso, las personas o grupos llegan a ver, experimentar, describir, vincularse y posicionarse de una manera diferente” Dora Schnitman (2008, p.21) Schnitman, propone un enfoque centrado en los diálogos generativos y considera a la creación de significado, la experiencia y el conocimiento como procesos constructivos en los que los acontecimientos específicos, los actos y episodios tienen la capacidad potencial de transformar las pautas de relación social desde su interior. Los episodios con posibilidad de expandir, transferir o crear nuevos significados y prácticas devienen núcleos alternativos que pueden desarrollarse como contextos privilegiados de interpretación y práctica, y transformar las relaciones sociales desde su interior” En esta perspectiva de trabajo, la indagación, las herramientas y recursos para promover diálogos generativos se focalizan en ¿Cómo emerge y se consolida una innovación para convertirse en un contexto principal de práctica o significado? ¿Qué coordinaciones discursivas y sociales producen estos desarrollos? ¿Qué contextos o condiciones facilitan la emergencia y el sostén de las nuevas posibilidades de significado y acción?, “La construcción de futuros como ingrediente del cambio conlleva la exploración de procedimientos para acceder a dichos futuros actuando desde las circunstancias del presente” (Idem, p. 23) Niemeyer (2004, p.12) reflexiona que no es necesario estructurar un equipo reflexivo tal como lo plantea Andersen (1994) pero es posible incorporar la modalidad de trabajo a) que los protagonistas constituyen un sistema autónomo y deciden ellos “qué, cuándo y cómo se habla” b) que cada conversante escuche en silencio la conversación, atenta y respetuosamente, se tensione entre el “diálogo interno y el diálogo externo” c) que el investigador, coordinador escuche en lo posible sin dar instrucciones, que introduzca preguntas orientadoras y sin dar opiniones. Para nosotros, el moderador al ser parte del mismo sistema, puede emitir opiniones, ya que es protagonista también de la historia en construcción (5). Compartimos con Niemeyer que la habilidad del coordinador radica en su capacidad de formular preguntas oportunas, orientadoras de la conversación. Las conversaciones exigen pausas que favorezcan en los conversantes la reflexión acerca de lo dicho y oído. Las pausas ofrecen un tiempo mínimo necesario para realizar un proceso que les permita filtrar aquello que les hace sentido, seleccionar aquellas ideas que sientan afines y encontrar las palabras que les permitan expresarse. La conversación debe desarrollarse en un ritmo lento ya que para que cada persona pueda atender lo que las otras personas que participan en el grupo, dicen, piensan, sienten y escuchan. (Mc.Namee y Gergén, 1996, p.53) En los conversatorios se produce un diálogo interno, al entrecruzar el relato de la propia experiencia en el tema que los reúne, con la influencia que ejercen otras personas con sus particulares vivencias y experiencias. Cada uno va modificando la forma cómo describe su propia experiencia abriéndose ante él, nuevas alternativas y realidades no constituyentes de su planteamiento original. En cada uno de los participantes acontece un proceso de construcción de realidad conjunta y a la vez, individual. No existe “lá dinámica”, o “él modo”, ella es una construcción, los conversantes protagonistas vamos construyendo nuestro propio conversatorio (Ver Mamaní, 2009, pp. 1-22). De nuestro conversatorio sobre el conversatorio, decimos que se trata de un momento distinto a los conocidos en aulas y otros espacios académicos, nuestro conversatorio intenta ser generativo - constructivo, amplio y también más educativo que la sola argumentación teórica, creemos que este tipo de argumentaciones solo desde la teoría (transmitida por muchos docentes) empobrece el criterio de los conversantes al momento de tratar un tema o problema. A través del conversatorio, los conversantes, partimos y seguimos nuestras reflexiones y emociones desplegando opiniones sobre el tema que tratamos y sobre los propios conceptos. Estos conceptos emergen y son los propios conversantes quienes valoramos la pertinencia, veracidad o no, de lo puesto en palabras. Surge la posibilidad en este intercambio de que cada conversante reencuentre sentidos y reelabore o no, con el aporte de otros conversantes, su pensamiento, sentimiento y acción. Lenguajeamos al decir de Maturana, pensamos, reflexionamos, construimos nuestro ritmo conversacional, sentimos que es posible investigar valiéndose del propio razonamiento, del diálogo fraterno y afectuoso, de los saberes académicos, nuestros saberes y prácticas culturales. Descubrimos obstáculos personales, ideológicos, políticos, filosóficos, religiosos, morales. También nuestras limitaciones de carácter intelectual, cultural o de personalidad. Emergen frustraciones, decepciones, sueños, deseos y proyectos. En ocasiones los argumentos, las explicaciones racionales, los aportes de los conversantes-estudiantes de una clase suelen ser más efectivas que las dadas por los mismos docentes o moderador del conversatorio. Tratamos en lo posible, poner entre paréntesis al decir de Maturana, algunos condicionantes como objetividad y la autoridad, el apremio del tiempo, la exigencia a participar o el temor a ser considerado “lento” para el aprendizaje. Cada uno tiene su tiempo en el tiempo del conversatorio. Buscamos salirnos de la crítica irrespetuosa, de la corrección ofensiva diría Pablo Valle (6) de los juzgamientos hirientes, tratando de presentar nuestras ideas sin censura y estimulando todas las ideas por muy “erradas o fuera de sintonía” que puedan parecer. Estamos convencidos que la idea del conversante-compañero puede estimular e inspirar las propias ideas y visiones. Las ideas se retroalimentan desde el acuerdo y el desacuerdo, inspirando cambios cualitativos en las intervenciones y representaciones de los conversantes. Nos ejercitamos en conversar, acción básica que se está perdiendo en la vida cotidiana, en ella construimos realidades. Intercambiamos ideas, interpretaciones sueños, tristezas y alegrías, emociones, visiones, argumentos contradictorios, conflictivos, compartidos, provocadores, novedosos. Los consensos de ideas y planteamientos, no quitan nuestro sueño, pueden estar como no estar. Creemos con Gergén que la búsqueda de un acuerdo es acotar posibilidades. En nuestros conversatorios no faltan el mate, música, galletas, masas, algún brindis y comidas compartidas que representa de alguna manera lo que sentimos en ese encuentro humano y pedagógico, encuentro de risas y alegrías, sentido del humor, que es un modo también de resistir. Como refiere Guillermo Brown (1998, p.32) “poco se escribe de la risa y su importancia en la educación popular. Y es que la risa se nos ha vuelto clandestina. En las aulas no se ríe, en la iglesia no se ríe, en el sindicato o en el partido tampoco se ríe (o se ríe cada vez menos) La risa está reservada a la taberna con los amigos o al patio de la casa. Tal vez los educadores, los dirigentes, piensan que riendo y haciendo reir pierden autoridad. O simplemente por rutina repiten la misma pesadez con que ellos mismos fueron formados. Antes se decía: la letra con sangre entra. En realidad entra con risa. No hay buena pedagogía sin buen humor. La educación Popular…”, el Trabajo Social, la Animación Sociocultural, etc., “…si son o pretenden ser populares, serán divertidos. Porque al pueblo le gusta reirse, disfrutar, brindar, lo necesita. Reirse para descansar y para resistir”. Nosotros agregamos para resurgir.

3.3. Nuevas Subjetividades

Abrimos posibilidades y formas de pensarnos a nosotros mismos, de investigarnos a reencontrarnos con nuestras raíces culturales de los pueblos del Qollasuyo. Reconstruir nuestro pasado, comprendernos en nuestra circunstancia presente y tomar en nuestras manos el futuro. Somos protagonistas en el proceso de poner en palabras nuevas construcciones y promover en nuestros compañeros un posicionamiento crítico en lo social como descendientes de pueblos originarios. Logramos difundir su preexistencia, su existencia organizada y autoconciente, capaz de luchar por el reconocimiento de nuestros derechos, entre ellos a la identidad cultural. No fue sencillo transitar nuestro proceso, implicó un esfuerzo no solo de narrar, describir, deconstruir discursos y prácticas sino debatir sobre nuestro posicionamiento social como ciudadanos y futuros profesionales de Trabajo Social. Hacernos cargo de debatir y construir nuevos pensamientos, nuevos conceptos acerca de quiénes somos y nuestros orígenes en nuestra propia tierra, fue un logro que va más allá de la investigación científica. Se constituye en un triunfo sobre las concepciones que acerca de la identidad cultural, las formas clásicas de educación y el discurso invisibilizador –civilizador nos impusieron desde hace 500 años. En el ámbito educativo, a pesar que existen leyes y articulados que se refieren al respeto a la identidad cultural y sus trayectorias históricas- sociales y políticas, continúan siendo “palabras vacías de contenido”, pues las diferentes cátedras toman la cultura y la identidad cultural como objeto abstracto de un programa de estudio. En este proyecto estudiamos, vivimos y construimos nuestra identidad cultural. Los argentinos o jujeños en este caso, no somos hijos de los barcos solamente, sino de pueblos originarios ancestralmente arraigados en estas tierras. Ontiveros Yulquila (2008, p.2) refiere que en la Universidad Intercultural de México, se modifica progresivamente la vieja tradición pedagógica verticalista y neocolonial. La universidad es una especie de estadio, donde cada salón es un círculo. El docente debe estar en el medio y los alumnos se sientan en sus butacas en círculo, se modifica todo. Treinta minutos antes de iniciar la clase formal hay un diálogo con los alumnos, obligatorio, sobre qué traen al salón los alumnos en sus mochilas, en sus discos duros, en sus neuronas, en sus vidas. Se preguntan qué aprenden o aprendieron en su comunidad de origen, en su familia, en su pequeño mundo. El estudiante puede ser mazahua, kolla, aymara, mapuche, etc. Nosotros preguntamos ¿qué de este pequeño relato podemos aprender? Sostenemos una concepción dinámica y dialéctica de cultura e identidad. Todas las culturas y no solamente la nuestra, poseen contradicciones internas y desconocerlo, es una forma de mentirnos. Este proceso cultural es ideológico, institucional y hegemónico y se construye situacionalmente en lugares y tiempos particulares (Agüero, 2009 p.48) Nuestros rasgos identitarios se fueron construyendo en la medida que incorporamos de modo satisfactorio y particular de significar la realidad, diferenciado de otros modos existentes. Nuestra identidad cultural que hoy intentamos recuperar-reconstruir fue construida y defendida por nuestros ancestros de un modo particular en otros tiempos históricos, sociales, políticos, diferentes a nuestras condiciones actuales. Hoy asistimos a otro juego de fuerzas, a otros poderes en juego, a nuevas construcciones adoptando una mirada intercultural. En palabras de Daniel Feierstein (2008, p.10) las identidades siempre son múltiples, “Se trata entonces de pasar de un único mundo compuesto por elementos y relaciones fijadas por las leyes de la lógica clásica a “multimundos” donde unidades heterogéneas y vínculos no tienen un sentido unívoco, no están completamente determinados, no existen independientemente sino emergen y coevolucionan en una dinámica creativa: el juego de la vida (Najmanovich, 2005, 70-71) Nuestros pueblos originarios luchan por la propiedad comunitaria y la tenencia de la tierra ancestral, por la protección de los recursos naturales, el derecho al territorio y a la doble nacionalidad, luchan por derecho a utilizar la propia lengua, por el derecho a la consulta en la toma de decisiones que afecten a los pueblos originarios El derecho de los Pueblos Originarios a tener su propio derecho y cohabitación de dos sistemas jurídicos: el derecho positivo y el derecho consuetudinario. Luchan por el derecho a la identidad cultural. Nuestros pueblos originarios y sus descendientes no somos objeto de estudio de una olvidada y muchas veces distorsionada historia, sino que somos presente, estamos vivos y luchando por nuestros derechos. El futuro sin conocimiento del pasado y del presente, implica no visualizar el futuro o hacerlo parcialmente. Para tener acceso a un futuro buen vivir, consideramos necesario también conocer la evolución de las reivindicaciones de los pueblos originarios de las Américas (Ontiveros Yulquila, 2010, p.32) El juego de fuerzas actual, nos abre posibilidades de continuar el legado de la reconstrucción como nueva construcción de los principios fundamentales (más allá de los matices diferenciales) de la cultura andina del Qollasuyo. Es nuestra oportunidad de narrar, describir, distinguir, analizar e interpretar y construir conocimientos. Debemos aumentar el compromiso con el “escribir como acto fundamental para los pueblos originarios de América, pues escribiendo se proyecta la posibilidad de la visibilidad. La oralidad es una riqueza en sí, pero esta riqueza se potenciará…” cuando el quechua y el resto de los lenguajes, se escriban. González Ortíz (2010, p.20)
 
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NOTAS:
(1) Experiencia presentada en el XXV Congreso Nacional de Trabajo Social, por Víctor Hugo Mamaní, Julio 2010 Misiones. Entre los días 10 al 12 de Noviembre del mismo año el equipo investigador fue invitado y presentó la experiencia en la Universidad Nacional de Misiones (Carrera de Trabajo Social) y en el Instituto Educativo Superior “Esteban Lugo” Carrera: Técnico en Animación Artística e Intervención socioeducativa. Misiones.
(2) El Equipo Investigador-Investigado:
A) María Ester, RAMOS. Nació en Bárcena, Departamento de Tumbaya, en la Quebrada de Humahuaca, a 38 Km de la ciudad de San Salvador de Jujuy y sobre la Ruta Nac. Nro. 9, donde vivió hasta los cuatro años aproximadamente. Hija de Raúl Alfredo Ramos nacido en la localidad de Iturbe, del norte de la Quebrada de Humahuaca a 161 Km. de la ciudad de San Salvador de Jujuy, a 3223 metros sobre el nivel del mar. Se llega desde San Salvador de Jujuy por la ruta Nacional Nº 9 y la Provincial Nº13. Se halla asentada entre la Quebrada y la Puna jujeña. Su abuelo paterno fue don Justino Ramos originario de Bolivia en tanto que su abuela materna fue Elvira Faustina Vargas, oriunda de Iturbe. En cuanto a la madre de María; Rosa Pilar Huanco, es hija de hija de Gervasio Huanco y de Ángela Quispe todos nacidos en Volcán, localidad jujeña a 41 km de San Salvador de Jujuy, a la vera de la Ruta Nacional Nº 9. La villa de Volcán nació en el año 1905, con el trazado del ferrocarril que trepó la quebrada. La estación, que fue el último en el recorrido ferroviario de la región, se complementó con un importante taller de reparaciones. En las faldas del Chañi aún se mantienen las vetas de plata, cobre, hierro y plomo, que hallaron los conquistadores españoles.
B) José Luis AVALOS COLQUE. Nacido en la Ciudad de San Salvador de Jujuy, hijo de Juana Lidia Colque y de Jose Luis Avalos (p), ambos nacidos en la Ciudad de San Salvador de Jujuy. Los abuelos maternos son Eleuteria Flores nacida en Purmamarca y Ercilio Colque nacido en Bolivia. El pueblo de Purmamarca, (en lengua Aymara purma significa desierto y marca ciudad, literalmente "pueblo del desierto", pero desierto en dicha lengua significa también la tierra inculta, no tocada por la mano humana, de allí que la traducción más adecuada en esta lengua sea "pueblo de la Tierra Virgen" y en quechua “pueblo del león” se ubica a 3 km al oeste de la Ruta 9, a 65 km de San Salvador de Jujuy y a 25 km de Tilcara. La ancha Quebrada de Purmamarca semeja un gran valle frente al río Grande. Son típicos los cardones del ecosistema de los cerros y dan una característica propia a la región. Los abuelos paternos son Lucindo Avalos (Abra Pampa) y de la señora Ursula Bernardette (Campo Santo - Salta) Abra Pampa es la ciudad cabecera del Departamento de Cochinota. Es la segunda población en importancia de la región Puna, se encuentra a 73 km al sur de La Quiaca, por la Ruta Nacional 9, que también la comunica con la capital provincial, distante 224 km. Se encuentra situada en la entrada meridional de la gran altiplanicie conocida como la Puna Argentina al pie de cerro Huancar.
C) Liliana NAVARRO. Hija de Juan Modesto Navarro quien actualmente reside en el Departamento de Santa Catalina en el Distrito de Puesto Grande, lugar donde nació. Santa Catalina es una localidad del NOA y cabecera del departamento homónimo, provincia de Jujuy. Es la localidad más poblada del departamento y se encuentra a 67 km al oeste de La Quiaca. Es un lugar minero, con ex yacimientos auríferos, teniendo en su río la tentación de hallar, mediante un cedazo, pepitas de oro. Santa Catalina es uno de los pueblos mineros de la Puna Jujeña que se originó en el siglo XVII y que llegó a tener gran importancia. En el año 1756 fue erigido en curato independiente del de Cochinoca, e incorporó las capillas de Rinconada y Talna. Al igual que de los demás pueblos de la Puna, la primera mitad del siglo XIX le resultó desventajosa. En Santa catalina el clima es frío, seco y con algunas precipitaciones en verano. La flora y la fauna son escasas, se crían llamas, ovejas y cabras. Liliana comenta que su padre refirió que sus antepasados fueron los que adquirieron una porción de la finca con el nombre antiguo de “Finca Santa Catalina”. Muchos descendientes (tras los grandes acontecimientos que vivió la Puna a mediados del siglo XIX) son una mezcla de razas entre españoles y originarios del lugar.
D) Raúl FLORES, se presenta diciendo que su madre en una conversación le narró que sus raíces culturales vienen de parte de sus abuelos maternos de apellido Rearte y Alemán, que pertenecieron a una comunidad originaria. Vivían en el Departamento de Tarija, en el pueblo que lleva el nombre de “Tacuara Arce” El departamento de Tarija está ubicado al sur en la República de Bolivia, limitando con Argentina. La capital del departamento es la ciudad de Tarija (1,866 m.s.n.m), cuenta con 6 provincias y 157 cantones. Los primitivos grupos étnicos que habitaron son: las tribus selvícolas de los Tobas, Matacos, Chulupis, Caicuris y Chiriguanos que sujetaron a las legiones del inca. Actualmente el grupo de los Matacos conserva su vestimenta tradicional, costumbres y técnicas para elaborar artesanías. Por Ley 8 de Noviembre de 1894 el Congreso Nacional, durante la gestión del Presidente Constitucional de la República Mariano Baptista, dispone que se eleva al rango de provincia en el departamento de Tarija, la segunda sección de la provincia de Concepción, con su Capital Padcaya, los cantones Bermejo, Chaguaya, Camacho, y los vice-cantones Rosillas, Tariquia, Tacuara, Cañas, Mecoya, Rejara, Merced, Toldos, San Francisco y Orozas. En su Art. 2° expresa que la nueva provincia llevará la denominación de «Provincia Arce», en recuerdo del notable estadista y ex-presidente de la república, señor Aniceto Arce. Aquí podemos afirmar que el relato no esta muy alejado de la realidad, la nueva provincia se llamó Provincia Arce, y uno de sus vicecantones era Tacuara. El Principal idioma de la provincia es el español, hablado por 80.7 %, mientras que 8.6 % de la población hablan Quechua 1.0 hablan Aymara, y 0.2 % Guaraní. Arce tiene dos municipios, uno de ellos es Padcaya que contiene doce distritos, uno de ellos es Tacuara.
E) Teresita LASCANO. “Mi abuelo nació en La Quiaca y sus padres eran de Bolivia por tanto se crió entre las prácticas culturales que estamos investigando- recuperando”. “Mi abuelo aún las practica, además de ello aún conserva el habla Quechua, que también le dicen runa simi”. La Quiaca es una ciudad ubicada en las áridas tierras del altiplano de la Puna y en el norte de la Quebrada de Humahuaca, Provincia de Jujuy cabecera del Departamento de Yavi, sirve de paso fronterizo con Bolivia. Cruz (2004,55) refiere que en dicha zona habitaron los Apatamas, Chichas y Lipes. En cuanto al Quechua o Runa Simi (el idioma de los incas) que significa habla del hombre, forma parte de una familia de lenguas que bajo el nombre de Quechua todavía se habla en seis países de América (Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile) donde lo usan más de seis millones de personas. Los incas toleraron que los diversos pueblos continuaran usando sus propias lenguas, pero exigieron que, al mismo tiempo, emplearan el Runa Simi o Quechua como lenguaje común.
F) Alcides, VÁSQUEZ. Nacido en Susques, nieto de Victoriano Vásquez, “cacique” de los pueblos originarios de la región. La Identidad étnica de la población correspondería a una estirpe atacameña (Atacama) a la que Eric Boman (1908) denominó Apatamas, portadores de la lengua Kunza. Las actividades de subsistencia son el pastoreo de llamas, cabras y ovejas y la minería. Don Victoriano recibió a Eric Boman, quien escribió “Antigüedades de la región andina de la República Argentina y el Desierto de Atacama”. En una de sus obras, que fue leída en nuestro equipo, Boman relata su incursión en Susques con el objetivo de “medir” mujeres y hombres indígenas de la zona, describe el encuentro con el “introvertido” Cacique Victoriano, y pone en evidencia el maltrato que le dio al Cacique dueño de casa. Eric Boman, sueco, había nacido en Falun, en 1867, había estudiado en la Escuela de Antropología y el Museum de Paris, y desde 1889 deambulaba nuestro NOA en busca de información sobre las primitivas etnias aborígenes
G) Hugo Jonás PRIETO: originario de El Toro, localidad situada a 80 km. al NO de Susques en el Departamento del mismo nombre en la Provincia de Jujuy. Integrante de la Cooperativa Agroganadera El Toro, que busca conservar la biodiversidad y reducir los procesos erosivos en la puna jujeña, mediante el mejoramiento de la ganadería local basada en camélidos, incorporando acciones de manejo ganadero en los rodeos de llamas, selección y tipificación de fibras, comercialización, mediante la asistencia técnica, capacitación, adquisición de bienes y mejoramiento de infraestructura. Militante activo de la Comunidad Aborigen El Toro, buscando la reivindicación de los derechos de los pueblos originarios.
H) Griselda Adriana Edith MÉNDEZ. Descendiente de los Pueblos Originarios Andinos. (Pueblo Kolla – Localidad de Tres Cruces) aunque sus padres provienen de Purmamarca
I) Cecilia MACHACA, Hija de Elena Vargas oriunda de Humahuaca y Santos Machaca nacido y criado en Tilcara J) Romina MORALES. Nacida en Palpalá, de madre salteña y padre tucumano. Si bien expresa no ser directamente descendiente de pueblos originarios andinos, algunas prácticas culturales las conoce a través de su suegra.

(3) Abogada jujeña, indígena ella, presidente del instituto de Derecho Indígena, Directora de la Cátedra Abierta de Estudios Indígenas Argentinos-Canadienses, de quien comenzamos a enriquecernos con sus publicaciones y sus trabajos por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas. Para este caso particular utilizamos su artículo “La identidad de los pueblos indígenas: un derecho humano fundamental. Revista Electrónica Mensual de Derechos Existenciales Nro.50. Febrero 2006. www.revistapersona.com.ar

(4) Entrevista de Florencia Mujica a Fernando Huanacuni, Irpiri de la Comunidad Sariri. Director de Ceremonial del Estado Plurinacional de Bolivia. www.caminantesdelosandes.org

(5) Recibimos en nuestros conversatorios a la Lic. en Psicología Liliana Menú, Lic. en Trabajo Social (Mg) Susana Malacalza, Universidad Nacional de la Plata, y la Lic. Andrea María Gauto, Universidad Nacional de Misiones

(6) Pablo Valle es responsable de la corrección de textos de la Editorial Lumen Humanitas.


 






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